El prototipo Z-1 viene en modelo y color que podría hacer que se confunda con una versión de carne y hueso del personaje de Toy Story.
Los trajes espaciales son un logro tecnológico sobresaliente en sí mismos. Deben de ser capaces de proteger al astronauta de radiación, temperaturas extremas, deben proveer de sustento vital (alimentos, agua, aire), e incluso algunos modelos incluyen dispositivos para rascarse la nariz. Pero ahora, el último modelo de la temporada, el Z-1, renovará tecnológica -y estéticamente- la indumentaria espacial.
El Z-1 permitirá hacer caminatas espaciales (esos movimientos en el oscuro de la órbita superior de la Tierra en la que no se pisa nada en realidad), pero también caminatas sobre asteroides y planetas que puedan ser visitados en un futuro no tan distante.
A diferencia de sus múltiples predecesores, el nuevo traje no se pondrá, sino que se ingresará en él. De alguna forma pareciera ser una especie de nave individual a la que se ingresa por atrás y que facilita la tarea de colocación. De acuerdo a Space.com, el diseño evitará riesgos de lesión y no dejará atrás la necesidad de pasar por áreas de presurización, como actualmente ocurre.
Ha habido multitud de diseños de trajes espaciales. Los rusos, los estadounidenses e incluso los chinos tienen diferentes diseños para distintos propósitos. Tal vez los trajes que nos vengan primero a la mente sean dos muy parecidos: el usado por los astronautas del programa Apollo sobre la Luna, y el empleado actualmente en la Estación Espacial Internacional, usados por primera vez en 1968 y 1982 respectivamente.
Te dejamos las fotos que NASA ha compartido del Z-1.
- Foto: NASA
- Foto: NASA










MAPA DE SITIO